Chefchaouen

Verde. Chefchaouen es verde. Un paisaje montañoso salpicado de casas a medio hacer y puestos de carretera repletos de cerámica para los turistas.

Hemos salido del hotel a las ocho y media de la mañana. Son las nueve y cuarto de la noche cuando escribo esto y todavía estamos en el coche. Nos quedan dos horas para llegar a Tánger. Cuando era pequeño y volvía de un día en la playa jugando con las olas, todavía sentía el bamboleo en el cuerpo cuando me iba a la cama. Me parece que hoy cuando me tumbe voy a tener todavía la sensación de estar tomando curvas y dando botes en la carretera.

Hemos empezado el día con una reunión con el personal de la Delegación de Salud de Chefchaouen, donde pretendemos rehabilitar el centro de salud de Assifane y trabajar más propuestas de cara al futuro. Luego hemos visitado Assifane, que hemos podido comprobar que es un pequeño dispensario atendido por un médico, una matrona y un enfermero. Tres personas que tienen que atender a una población estimada en casi 22.000 personas repartidas en 34 pequeñas aldeas. Repito. Tres personas que tienen que atender a una población estimada en casi 22.000 personas repartidas en 34 pequeñas aldeas. Increíble.

Te sientes muy pequeño, mínimo. Te preguntas, ¿cómo se puede ayudar a esta gente? La respuesta te la dan ellos: primero, empezando por rehabilitar el centro de salud en el que trabajan, muy deteriorado por la humedad, segundo renovando el equipamiento de la pequeña sala de partos que tiene el centro de salud, y tercero, reformando también sus viviendas. Esto último a primera vista puede resultar raro, a nosotros mismos nos sigue chocando a veces, pero ayudarles para que tengan una vivienda digna es una motivación para ellos y una manera de que permanezcan más tiempo trabajando en el mismo sitio, además de que garantiza que siempre haya alguien en el centro en caso de que haya una emergencia. ¿Alguien recuerda las casas de los maestros hace 50 años en los pueblos de España?

Después hemos visitado otros centros de salud en los que se nos propone trabajar en el futuro: Beni Darkoul, Tanakoub y Azaoui. Mujeres cargadas de enormes haces de leña o de fardos de hierba caminando por el borde la carretera. Vacas y cabras. Niños jugando. En los centros de salud la misma situación que en Assifane: poco personal, pocos medios y mucha y muy dispersa población a la que atender.

El Delegado de Salud y un responsable de atención primaria nos han acompañado durante todo el día. Nos han acogido calurosamente. Cuando hemos acabado nuestras visitas, a eso de las ocho de la tarde, nos han invitado a dar un agradable paseo por la medina de Chefchaouen, lo más encantador que he conocido en Marruecos desde que estoy viniendo por aquí. La agenda de trabajo es apretada, venimos pocos días y hay mucho que ver, pero hay que reservar tiempo para todo.

Verde. Esperanza.

Buenas noches. Fran

Anuncios

3 pensamientos en “Chefchaouen

  1. Ansiosos estamos de poder disfrutar de alguna fotillo de esos paisajes que tanto os han encandilado.
    Espero que sigáis disfrutando….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s