Una mirada desde Bolivia

Guillermo García-Almonacid es socio de Medicus Mundi Madrid desde hace años y ha participado en la asociación como voluntario y miembro de la Junta Directiva. Hace unas semanas ha tenido la oportunidad de visitar Bolivia para cerrar un proyecto de mejora de la salud materna e infantil en Rurrenabaque y conocer la nueva zona donde nuestra asociación apoyará la nueva política de salud del gobierno boliviano. En estas líneas nos cuenta algunos de los momentos de su viaje.

Hospital de Rurrenabaque

Cuando te conviertes en testigo sin querer, y observas, con el consiguiente derrumbe personal de todos tus esquemas, que la posibilidad de seguir viviendo o no para un niño de 12 años, desnutrido, enflaquecido y tumbado en una vieja cama del hospital, tiene el precio de 9 euros que ese hospital no puede pagar, constatas una vez más con tristeza, impotencia y rabia que esta sociedad no funciona.
En ese momento te rebelas contra todo lo que hay a tu alrededor. Contra ti mismo. Te cuestionas rápidamente muchas cosas del Norte y del Sur. Tratas de encontrar lo que realmente debería servir para la construcción, entre todos y todas, de un mundo más lógico y justo que evitase ésta y otras penosas situaciones. Intentas buscar una solución mágica y, a la vez, colectiva.

Un médico del Hospital de Rurrenabaque muestra el nuevo ecógrafo adquirido.

Un médico del Hospital de Rurrenabaque muestra el nuevo ecógrafo adquirido.

Luego, casi de inmediato, te das cuenta que la fuerza adquirida se empieza a diluir. Te tienes que ir. Triste, compruebas que toda tu rebelión se ha reducido a un parche, nada más, que deja resuelto, quizá afortunadamente, lo vital para el hoy. Pero, después, vendrá el mañana; el pasado mañana y el mes y el año siguientes…. Y, para entonces, ¿qué?

Altiplano

Nuestro destino son los Centros y Puestos de Salud de las comunidades de Huanco, Yanahuaya, Aucapata, Ayata, Mollo, Cuma y Sococoni, en la provincia de Muñecas, dentro del Departamento de La Paz (Norte de la ciudad de La Paz). Más del 99% de esta población se encuentra por debajo del umbral de la pobreza y, aproximadamente, el 68% de la misma vive en condiciones de indigencia (falta de medios para alimentarse y vestirse).

En esta zona, las distancias no se miden en kilómetros. Más bien en tiempo. Y este tiempo se debe tomar con calma y con paciencia. Al ritmo que marca la naturaleza.

Niños en la comunidad de Huanco.

Niños en la comunidad de Huanco.

Transitar por sus tortuosos caminos pre andinos, más cerca del sol y de las estrellas que estamos acostumbrados y, en medio de parajes de inusitada belleza solitaria, predispone a cualquier tipo de sorpresa que compensa, con creces, el miedo inicial y gratuito que se va adquiriendo conforme abandonamos los pocos kilómetros de pistas asfaltadas que se tienen, para poder llegar al lugar objetivo de la visita.

Dentro del marco de la “Salud Familiar Comunitaria e Intercultural”, promovido por el Gobierno Boliviano con el fin de contribuir a la eliminación de la exclusión social sanitaria; reivindicando y fortaleciendo la participación social en la toma de decisiones en la gestión de la salud, teniendo en cuenta a la persona, familia y comunidad; respetando, valorando y articulando la medicina biomédica y la tradicional de los pueblos indígenas para mejorar las condiciones de vida, Medicus Mundi Madrid trabaja en el proyecto, financiado por el Ayuntamiento de Fuenlabrada, “Implementación de la Política de Salud Familiar Comunitaria e Intercultural en la provincia de Muñecas”.

He de confesar que los días de convivencia con las comunidades beneficiarias de este proyecto, tan aisladas, diferentes y activas –a pesar de sus limitaciones- me han dejado una experiencia y aprendizaje difícilmente de olvidar.

El colorido original, ya desgastado, de las raídas ropas de sus habitantes, junto al sincero recibimiento de éstos, compartiendo la palabra y los pocos o muchos alimentos con los que nos obsequiaban.

Las múltiples reuniones en las que, además de hablar todos los participantes de forma organizada, nos daban por escrito sus necesidades inmediatas, con la esperanza de que las guardásemos a buen recaudo y así, quizá, poderlas solucionar algún día.

A veces te llegabas a sentir como un rey mago, casi posibilitador aunque al final ficticio. En ese momento era cuando, también, intentabas explicarles la realidad de la Cooperación Española. Que ya no es como antes. Insistes, para no crear falsas expectativas, aunque, a la vez, pienses que todavía podríamos hacer muchas cosas.

Guillermo con personal de Medicus Mundi Bolivia, CEDEC y sanitarios y comunarios de Sococoni.

Te contagias del trabajo, de la ilusión, del planteamiento y de las ganas de transformar con las que un puñado de médicos, enfermeras y enfermeros, con medios muy reducidos, intentan que sus paisanos pobres tengan un digno acceso a la salud.

Finalmente llega la despedida. Con un deseo, convertido en esperanza para ellos y obligación para ti: hacer llegar a todos y todas que quieran oír, aquí en el Norte, las carencias de estos pueblos olvidados que traes apretadas en la maleta, para intentar darles solución.

Vuelta

Cambio de horario. Apertura de la maleta. Recuerdos y reflexiones. Luego, necesidad inmediata de exteriorizar las vivencias. De compartirlas con conocidos y desconocidos. Cuantos más mejor.
De nuevo el mismo pensamiento. Pero más reforzado. No podemos olvidarnos de concluir los caminos que faciliten el acceso a la salud para todos los seres humanos.

Guillermo García-Almonacid (Medicus Mundi Madrid)

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