Enrique Revilla se despide de la presidencia de medicusmundi

El doctor Enrique Revilla se despidió el pasado sábado, 21 de junio, de la presidencia de medicusmundi en el transcurso de la Asamblea Nacional que se celebró en Teruel. El acto contó con la asistencia de los miembros de las juntas directivas de las diferentes asociaciones que forman la federación y algunos trabajadores de la organización.

El doctor Enrique Revilla finaliza su actividad como presidente de medicusmundi después de cuatro años de intensa tarea al frente de la organización de cooperación sanitaria, aunque continuará su vinculación con la ONGD como voluntario. Revilla concluye este periodo con la satisfacción personal de haber hecho durante todos estos años lo mejor para medicusmundi.

Aprovechando su estancia en Teruel, hemos querido hacerle una entrevista.

¿Cómo han sido estos cuatro años al frente de la organización?

Los recortes presupuestarios destinados a la cooperación al desarrollo empezaron a producirse de forma vertiginosa en el año 2010, año en el que fui elegido presidente de la organización. En estos cuatro años en medicusmundi hemos estado muy preocupados por el futuro de la cooperación internacional y por el papel que tendrá el sector de las ONGD. La situación de millones de personas vulnerables que requieren apoyo en su desarrollo, ya lo están notando, se prevé un retroceso en todo lo conseguido hasta el día de hoy. No solo el Gobierno español sino también las comunidades autónomas, ayuntamientos y empresas privadas han reducido e incluso suprimido la partida presupuestaria de cooperación. Desde medicusmundi hemos de seguir incidiendo en la importancia y legitimidad de la ayuda al desarrollo.

Personalmente, ¿qué le ha dado y qué le ha quitado la presidencia de medicusmundi?

Estos años han sido un reto. medicusmundi es una federación formada por 15 asociaciones distribuidas por todo el territorio nacional. La coordinación y el trabajo común que perseguimos en el campo de la cooperación internacional, beneficiando a las personas vulnerables, han sido complejos. Pero lo más importante es que he aprendido mucho con los compañeros que llevan años dedicando tiempo voluntario a ayudar a los demás. La visión general que te da el conocer a casi todas las personas de la organización y el trabajo que hace es muy enriquecedor. Por supuesto, me ha quitado tiempo para mi familia y me ha requerido una mayor organización en mi trabajo de médico de atención primaria en un centro de salud de Getafe en Madrid. Agradezco a mis compañeros de trabajo el apoyo que me han brindado para que pudiera atender mis múltiples compromisos con medicusmundi.

Enrique Revilla en el momento de su despedida.

El doctor Enrique Revilla en el momento de su despedida.

¿Con que dos palabras definiría el trabajo de medicusmundi?

El trabajo de medicusmundi es serio, comprometido y muy responsable con los más vulnerables.

¿Cuáles son los retos que debe enfrentar ahora mismo la organización?

Acabar de definir el papel que vamos a tener en este nuevo escenario de recortes sociales que estamos sufriendo en el territorio nacional. Tenemos el trabajo avanzado pero falta concretarlo. Lo llamamos “giro hacia el norte”.

¿Qué le dirías a cualquier persona que esté pensando en colaborar con medicusmundi?

Todo el mundo tiene un fondo solidario que muchas veces no sabe canalizar. En la ONG medicusmundi tiene la oportunidad de satisfacer esta inquietud. Mi propuesta sería que empezaran como voluntarios y tras conocer el trabajo de la organización estoy seguro de que acabarán con gran satisfacción personal al sentirse útil con ese compromiso solidario.

Por último, ¿qué vinculación va a tener ahora con medicusmundi?

Seguiré participando en la asociación de medicusmundi madrid y pasaré a ocupar el cargo de asesor, como todos los presidentes que cesan en el cargo, para seguir colaborando con la organización.

Un deseo…

“Que la salud sea un derecho al alcance de todas las personas”.

Entrevista realizada por Laura Quintín, de medicusmundi aragón.

 

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Luchar por la salud a partir de 2015

Quedan 279 días para que llegue 2015, el año que se marcó la comunidad internacional para dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Desde hoy a la llegada del nuevo año morirán cada día 19.000 niños menores de 5 años, 800 mujeres por causas relacionadas por el embarazo o el parto y la tuberculosis matará también a diario a 3.800 personas. Cifras que demuestran que, aunque se han producido avances que debemos celebrar, muchos y en poco tiempo, como se puede ver en la web de Naciones Unidas sobre los ODM, el marco que se planteaba en la Declaración del Milenio, además de poco ambicioso carecía de algo fundamental, que era plantearse cómo se iban a conseguir todos los objetivos y metas planteados.

En un contexto en que la ayuda al desarrollo ha sufrido en cuatro años un recorte del 70% y en el que, como nos recuerda Mercedes Ruiz-Giménez, mientras “aquí contamos el número de parados, hay países donde lo que se cuenta es el número de muertos”, surge el planteamiento de en qué vamos a centrar nuestros esfuerzos para garantizar el derecho a la salud de todas esas personas excluidas que aún no pueden disfrutar del mismo. Es decir, ¿cómo se tratará la salud en la agenda para el desarrollo a partir de 2015?

Foto: Samuel Sánchez.

Foto: Samuel Sánchez.

En un mundo en el que cada año unos 150 millones de personas se enfrentan a gastos sanitarios catastróficos y 100 millones se ven arrastradas a la pobreza por el pago directo de los servicios sanitarios, la Organización Mundial de la Salud (OMS), se plantea la Cobertura Sanitaria Universal como la vía primordial de trabajo: es decir, garantizar que todas las personas puedan tener acceso a la salud aumentando la cobertura de los servicios sanitarios.

Para medicusmundi este nuevo marco de referencia se queda corto, pues si bien estamos de acuerdo en poner sobre la mesa sistemas de financiación que eviten que la gente caiga al precipicio de la pobreza por pagar los servicios sanitarios, ésta sería sólo una parte del trabajo.

Una de las cuestiones fundamentales a trabajar será la de los determinantes sociales de salud, todos aquellos factores que influyen en la salud de la población y que se salen del ámbito de la prestación de servicios sanitarios: la lucha contra la erradicación de la pobreza, el acceso a la educación, el poder disfrutar de agua en buen estado, cómo te alimentas, el cuidado de la naturaleza… Factores que se suman a otras luchas necesarias como conseguir unas políticas fiscales justas, una apuesta por las políticas sociales, unas políticas migratorias que pongan el foco en las personas y unas políticas macreoecónomicas que dejen de estrangular a las poblaciones más frágiles.

También es importante el cómo lo hacemos: hace mucho que ha llegado la hora de formular políticas de abajo hacia arriba, es decir, teniendo más en cuenta a la población, fomentando su participación y consiguiendo resultados más duraderos a la largo plazo.

El derecho a la salud es fundamental e indispensable para que las personas puedan gozar del resto de derechos. Es obligatorio para los Estados garantizar que todas las personas puedan disfrutar de este derecho en iguales condiciones. Unas políticas de salud pública y de redistribución de la riqueza que consigan acortar la brecha entre ricos y pobres en el acceso a la salud no sólo son posibles, sino de obligado cumplimiento por parte de los Estados. Nuestro deber como ciudadan@s: Exigirlas.

Francisco José Vega

DOCUMENTO: Declaración de Medicus Mundi sobre la salud en la agenda para el desarrollo después de 2015.

 

 

 

The girl effect

Antes de irnos de vacaciones, os dejamos con este vídeo que hemos encontrado en http://www.saudeevida.org. Como dicen en el blog, habla de un futuro mejor para las niñas en los países pobres. Un futuro sin SIDA, sin matrimonios forzados ni embarazos no deseados. Un futuro lleno de educación, buena salud, libertidad y felicidad.

Entérate de más en http://www.girleffect.org/. Porque las niñas son la fuerza más poderosa para cambiar el mundo.

¡Construyamos un mundo mejor para tod@s! 

Derecho a curar

El 1 de septiembre entra en vigor el Real Decreto Ley 16/2012, que suprime la consideración de la salud como un derecho universal para pasar a un sistema que cubre sólo a los asegurados que cotizan a la Seguridad Social.

Desde su fundación, hace ya casi 50 años, medicusmundi ha defendido que la salud es uno más de los derechos humanos fundamentales y que la provisión pública de este servicio, al igual que la del resto de servicios básicos (educación, dependencia, servicios sociales…), ha de ser considerada un deber por parte de los estados, que deben garantizarlos a toda la población sin ningún tipo de exclusión y, especialmente, a los más vulnerables. Siempre hemos promovido la atención primaria dentro de los sistemas públicos de salud como la forma más eficiente de garantizar este derecho, porque asegura la mayor accesibilidad y equidad a toda la población.

En el Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril, de “Medidas urgentes para el sostenimiento del sistema de salud”, aprobado por el Congreso de los Diputados el pasado 17 de mayo con los únicos votos del Partido Popular, el gobierno español da un paso atrás de 30 años: se suprime la consideración de la salud como un derecho universal para pasar a un sistema que cubre a los asegurados que cotizan a la Seguridad Social, y deja fuera del Sistema Nacional de Salud a los inmigrantes sin papeles mayores de 18 años y a muchos españoles que no cotizan (como parados de larga duración) a no ser que sean declarados pobres.

El supuesto ahorro no va a ser tal, porque es más costoso atenderlos en urgencias y, además, estos extranjeros mayores de 18 años en situación irregular ya cotizan a las arcas públicas cada vez que pagan un alquiler, compran el pan o llaman a su familia. Por otro lado está demostrado que no son ellos, en general jóvenes y sanos, los que más usan los servicios sanitarios. Se da la paradoja de que un extranjero en situación irregular puede ser donante de órganos pero no podrá recibirlos.

Lo que sí puede suceder es que, por falta de atención, se condene a muerte a algunos de ellos; a muerte por falta de diálisis o de insulina, a muerte por SIDA sin tratamiento; y también a que se extiendan enfermedades infecciosas como la tuberculosis. En realidad no se trata de un ahorro sino de un abandono.

medicusmundi considera que hay alternativa a los recortes sanitarios y así lo expresó en su “ Declaración en defensa del sistema público de salud”, por lo que se suma a la campaña de objeción de conciencia promovida por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC) y anima a todos los profesionales sanitarios a adherirse a la misma y a la población general a que exprese su desacuerdo con la medida y a apoyar a los profesionales sanitarios a través de la campaña promovida por Médicos del Mundo en la web www.derechoacurar.implicate.org.

“Ahora vemos que el problema del VIH no es sinónimo de muerte”

Testimonio de Leticia S. Vive con el VIH desde hace 14 años. Vive con su esposo y sus hijos en la comunidad de Tornabé. Coordina el grupo de autoapoyo de personas que viven con el VIH/SIDA en su comunidad, compuesto por 56 mujeres y 12 hombres.

Foto: Olga Marín

Esta es la segunda de las tres entrevistas que estamos publicando sobre la salud sexual y reproductiva en Honduras.

¿Cómo fueron los comienzos del grupo?

El grupo está compuesto por personas viviendo con el problema del VIH/SIDA, tenemos personas afectadas y personas que son solidarias y estamos aquí luchando porque no vamos a decir que lo hemos ganado todo. Nacemos el 14 de febrero del año 2000, con el apoyo del Enlace de Mujeres Negras de Honduras (ENMUNEH), ya que sentíamos que en la comunidad había mucho estigma y discriminación hacia nosotras como mujeres viviendo con el problema del VIH.

¿Y cómo se sienten ahora?

Nosotras logramos quitar ese estigma y esa discriminación y es por eso que ahora, como estamos fortalecidas, ya podemos hablar, ya podemos reirnos, porque antes sólo eran llantos. Ahora miramos que el problema del VIH no es sinónimo de muerte, sino que estamos viendo que es una lucha; lo miramos ahora como una enfermedad normal, como una enfermedad como cualquier otra. Ahora nos hemos fortalecido y podemos ver que sí se puede vivir con el problema del VIH.

Quizá no podamos decir que el estigma y la discriminación se han terminado, pero sí que se ha mermado bastante.

¿Tienen dificultades para acceder al tratamiento de la enfermedad?

Tenemos un hospital en el centro en Tela, cada una de nosotras tenemos una cita una vez al mes, depende como estemos físicamente, el doctor nos evalúa y cada una de nosotras vamos una vez al mes a tomar los medicamentos. Aquí en el Centro Natalie Johnson también hacemos actividades para generar fondos para que cada una de las compañeras que no tienen medios, que viven en la pobreza, puedan llegar al hospital a recibir su medicación. Hacemos piñatas, costuramos, hacemos trabajos manuales…

La incidencia anual del VIH/SIDA es de 15,6 personas por cada 100 mil habitantes y se encuentra entre las 10 primeras causas de mortalidad de Honduras.

También colaboran ustedes en la prevención de nuevos contagios…

Como personas que vivimos la experiencia, intentamos orientar a otras personas, les transmitimos que por favor no caigan donde nosotras caímos quizá porque no hubo orientación, les decimos que se cuiden, que no queremos otro caso, queremos tratar de disminuir los problemas.

¿Qué siente una persona cuando se entera de que tiene el VIH?

Mi vida dio un giro de 180 grados. Pero ahora ya lo miro como parte de mi vida, ya no lo miro como un problema, lo miro como una solución, no para mí, sino para la comunidad.

El problema es cuando la persona se entera. Ellos mismos son los que sienten el miedo, pero nosotros como personas fortalecidas con el problema del VIH tratamos de abordar a la familia y decirles que la apoyen, que no la boten, que le den amor y cariño, porque ahora él  lo necesita.

Háblenos un poco más de su propia experiencia en ese primer momento…

Cuando a mí me detectaron que yo tenía el problema del VIH/SIDA yo sentí que el mundo se me vino encima, porque yo no tenía  ningún conocimiento. Yo dije, voy a dejar a mi familia, voy a dejar a mis hijas, porque yo no sabía que había métodos como para poder vivir con la infección. Entonces yo dije me voy a morir. En 12 años para acá mi vida ha cambiado, yo no podía hablar antes del problema del VIH.

¿Qué mensaje le enviaría a los jóvenes?

Desde Honduras, desde la comunidad de Tornabé, yo le diría a los jóvenes que es importante cuidarse y es importante informarse, después de esa información esperar el momento preciso para tener una relación sexual. No es fácil vivir con el problema del VIH, pero sí se puede vivir.

¿Es impagable el sistema de salud público español?

El gasto público español no es desmesurado, Al contrario, se sitúa cinco puntos por debajo de la media, el 45,6% del PIB frente al 50,6% de la UE y el 51.3% de la zona Euro. Nuestra sanidad es una de las más baratas de Europa Occidental. Cuesta unos 1.500 euros por persona y año.

Si medimos el gasto en porcentaje del PIB también es de los más contenidos (6.25), bastante menos de lo que pagan franceses (2.553€ y 8,48), alemanes (2.393€ y 7,92), holandeses (2.691€, 7,42) o belgas (2.432€ y 7,55).

El modelo español es también uno de los más eficaces. Tenemos una de las carteras de servicios más amplias del mundo con cobertura universal. Además, nuestros indicadores de salud también están entre los mejores: por ejemplo, en esperanza de vida, en tasas de vacunación infantil o en trasplantes.

Gracias a los sistemas de prevención, la mortalidad por cáncer de mama, por ejemplo, es casi un 24% inferior a la media de la UE. Que nuestra sanidad pública sea tan eficaz como barata significa que es una de las mejores del planeta, como así se reconoce en el exterior. Además, desmiente dos falsedades: que el sistema sanitario español sea un lujo insostenible y que lo privado funcione siempre mejor que lo público.

Modelo fiscal desastroso

¿Es la sanidad española impagable? Sin duda, pero es una sanidad impagable por su calidad, no porque no nos la podamos permitir. No es cierto que el Estado del Bienestar sea insostenible o que las autonomías sean demasiado caras o que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades.

El problema está en nuestro desastroso modelo fiscal. Las administraciones públicas recaudaron un 32,9% del PIB. Son nada más y nada menos que 6,7 puntos menos que la media de la UE 27 (39,6% del PIB). 10,8 puntos menos que lo que se recauda en Francia o 9,7 puntos menos que en Italia, siempre en proporción sobre el PIB. A nivel de toda la Unión Europea, solo en Irlanda (con su agresiva política fiscal para empresas) y en algunos países de Europa del Este –en concreto, Polonia, Rumania, Letonia, Bulgaria y Lituania – se pagan menos impuestos. España recauda poco, pero, paradójicamente, figura en el listado de los países donde más pagan las personas asalariadas (a pesar de que los sueldos sean también inferiores a la media).

Efectos de los recortes en Grecia

El investigador de la Universidad de Oxford, David Stuckler publicó un artículo en British Medical Journal (una de las revistas médicas de referencia mundial) que ponía de manifiesto la relación entre el gasto de los gobiernos en servicios sociales y la mortalidad.

Se establece una relación entre gasto social y mortalidad general, lo que vendría a demostrar que la protección de ciertos derechos básicos es fundamental para la población y, sobre todo, para aquellos grupos más vulnerables. El pasado octubre médicos griegos publicaron en The Lancet(otra de las revistas más famosas en el ámbito médico) un artículo que analizaba las consecuencias de la crisis de la deuda en Grecia.

Disminuyó el número de pacientes que acudió a su Centro de Salud aún a pesar de considerar necesaria la visita, debido a las listas de espera o los desplazamientos a larga distancia.

Por el contrario, el número de ingresos hospitalarios aumentó un 24%. la admisión en hospitales privados disminuyó entre un 25 y 30%. La tasa oficial de suicidios aumentó un 17% en el periodo 2007-2009 y el Ministro de Salud griego informó de un incremento del 40% entre el primer semestre de 2010 y el correspondiente a 2011. las tasas de homicidio y robo casi se duplicaron entre 2007 y 2009.

El impacto en infecciones por VIH, según los últimos datos (que cifran el aumento de nuevas infecciones durante los primeros 7 meses de 2011 en 10 veces sobre el mismo periodo para 2010), se incrementará en un 52% en el año 2011, atribuyéndose la mitad de estas nuevas infecciones a usuarios de drogas por vía parenteral. Por otro lado, el número de usuarios de heroína aumentó un 20% en 2009. A ello habría que sumar una reducción del 30% de los programas de intervención comunitaria, que ayudan a este tipo de colectivos.

Hay alternativas

Las políticas sanitarias, especialmente en momentos de crisis, habrían de abordar la salud de la población desde la intervención en otras áreas que no pertenecen exclusivamente a la medicina, potenciando la atención primaria y los programas de promoción de la salud. Extrañamente, y por desgracia, esta idea parece excluida dentro del ideario político mayoritario.

La inversión en atención primaria, en programas de promoción de la salud y las políticas de disminución del gasto farmacéutico han de convertirse en los ejes vertebradores de las reformas sanitarias en momentos de crisis. No debemos olvidar, tampoco, que la base y aposento de estas ideas habría de encuadrarse en un decidido intento de acabar con la evasión fiscal, la disminución injustificada de determinados impuestos y el clientelismo político. La solución más inteligente en términos de planificación sanitaria y reducción del déficit público pasa por:

1- Mejorar la eficiencia de la atención hospitalaria, basando la práctica clínica en criterios de excelencia y evidencia científica disponible.

2- Redistribuir la inversión sanitaria hacia una atención primaria infrapresupuestada.

3- Homogeneizar la inversión en sanidad, desarrollando presupuestos finalistas para las autonomías y estimando los principales determinantes de la evolución del gasto a este respecto.

4- Formar a los profesionales sanitarios en un modelo asistencial que tenga en cuenta la complejidad actual del proceso de enfermar, haciendo especial hincapié en el debate sobre las fronteras legítimas de la medicina y la interdependencia de numerosos factores, incluyendo los de índole social, en este proceso.

5- Fomentar y elaborar programas de atención sociosanitaria fuera del ámbito hospitalario que puedan hacer frente de forma sostenible a los problemas de salud de la población.

Los datos que sustentan este artículo se encuentran publicados en las webs de la Plataforma por una Sanidad Pública Sostenible, de la OMS y de Eurostat.

Eduardo Garcia Langarica

Presidente medicusmundi araba / alava